Caracol

Por Mario Rubio

Hace unos meses estuve en Portugal en la temporada de caracoles y en la conversación con el franquiciado comente que me encantaba ir a comer caracoles con mi mujer. Esa misma tarde antes de partir, apareció esta persona ante mi sonrojo con un enorme bote de caracoles como regalo para mi mujer.

Al llegar a casa mi mujer se quedó perpleja cuando le entregué el regalo y además le insistí en que tenía que llamar para dar las gracias y en portugués. Odia los caracoles, le dan repulsión. Yo no mentí, fue una verdad con malicia.

Me entusiasma ir a comer en temporada de caracoles con mi mujer, como ella no los come me toca a doble ración, aderezados con su indignación lo que le da un toque más picante aún.

Casos similares, de medias verdades o verdades con malicia han ocurrido siempre, y seguirán ocurriendo en el mundo de la franquicia, mientras el franquiciador y el franquiciado no hagan un ejercicio de honestidad y un esfuerzo por adaptarse a la realidad y a las circunstancias económicas y de mercado actuales.

La relación entre franquiciador y franquiciado ha sido tradicionalmente de intereses mutuos, el problema surge cuando el interés cambia por la cuenta corriente del candidato.

Quedo sorprendido cuando leo noticias sobre que “tal franquiciador” prevé cerrar el año con un elevado número de aperturas, con un crecimiento de facturación…, pero no aparece en ninguna noticia las poblaciones y menos las direcciones de semejante avalancha de aperturas. No cabe duda que es una práctica deshonesta y opaca que enmascara una realidad probablemente muy diferente.

Dentro de unos días estaremos en la Feria de Valencia y será un buen momento para ver qué enseñas hacen ejercicio de transparencia dando la relación de sus unidades o publicitándolas en su Web.

Estos hechos no exoneran de responsabilidad al candidato ya que la elección de un compañero de viaje en su andadura profesional exige por su parte un ejercicio de responsabilidad en este proceso. No hay que olvidar que negocio proviene de la etimología griega “no ocio”, lo que implica esfuerzo, trabajo y problemas.

Sigo pensando lo mismo, la clave en la elección de la franquicia está en el modelo de negocio y en su estructura de funcionamiento.

Por cierto, no olvidemos explicar al futuro franquiciado que la crisis se combate además de con imaginación y también con mucho trabajo, esfuerzo y constancia. Esta es la receta clave para el éxito de cualquier empresa.