Tengo una mala costumbre. Cada vez que asisto a un nuevo anuncio para la creación de empleo me resisto a creer en él. Es lo que me ha pasado con las recientes ya 100 sonadas medidas (redundante y bonito) y los 3.485 millones de euros (donde están) para el Plan titulado a grandes líneas: Estrategia de Emprendimiento y Empleo Joven 2013/2016. Ninguna mención al sistema de franquicia.

Después de una lectura minuciosa no consigo entender nada. Lo cierto es que utilizando diferentes casillas en un Excel a lo mejor consigo cuadrar unas prestaciones con otras, porque lo que es real, es que ilógicas lo son de verdad y a mi modesto entender absurdas también.

Entre ellas, alguna tan poco real como el hecho de que un joven autónomo menor de 30 años que se inicia pueda contratar a un parado de larga duración mayor de 45 años con una reducción del 100% de la cuota de la empresa a la seguridad social por contingencias comunes (leer con detalle y la letra pequeña). ¿Por qué no puede además contratar a quien realmente necesita, sobretodo en los inicios?

Otra medida es la posible capitalización del paro para montar un nuevo negocio (pues aquí debía estar yo equivocado, pues hasta la fecha he creído que ya existía).

Y así se van desgranando medidas a favor de las personas con discapacidad, un laberinto de bonificaciones, etc., etc…

Y no sigo porque es demasiado aburrido. Prometo que voy a crear un Excel con las 100 medidas en el margen izquierdo y el perfil de beneficiario de las mismas en el margen superior. Donde cuadren lo marcaré convenientemente y si encajo en alguna de ellas lo haré público y notorio.

Puedo anunciar en el breve ejercicio realizado que estas medidas no generan empleo y mucho menos emprendimiento con la excepción de un “contrato de aprendiz con un salario inferior al salario mínimo y una cotización reducida” que aparece camuflado entre las 100 como el que no quiere la cosa y, desde luego, las pymes y las franquicias no son las favorecidas.

Tampoco se ha especificado qué financiación real existe en cada periodo, quién y cómo la concede y a quién la concede. ¿Está dotada realmente? ¿O es que los descuentos de cotización, capitalizaciones y otras maravillas forman parte de los 3.485 millones que nunca llegarán al mercado?

No creo que sea tan grave la situación actual, que lo es, como el hecho de que se nos tome por lo que no somos y se trate de limitar nuestra capacidad de respuesta. Personalmente ante anuncios como este me siento ofendido.