Por Eduardo Tormo

Me encuentro estos días preparando y planificando en equipo el mes de septiembre. No más, apenas me atrevo a proyectar el cuatrimestre. Mes a mes se irá viendo y son muchas las circunstancias que pueden influir en múltiples sentidos. Hoy la planificación es mes a mes. Julio y Agosto la suerte está echada, sólo queda aportar el esfuerzo permanente y diario de estos tiempos para tratar de ser mejores cada día. Septiembre no. Septiembre está en nuestras manos. Y las opciones que valoramos pueden ser variadas. Sin dudarlo, todos coincidimos en la intensidad de promover nuevas acciones, nuevos proyectos y por qué no también nuevas inversiones y nuevas incorporaciones donde son necesarias.

Hemos coincidido y compartimos en ser nosotros quienes decidamos lo que va a pasar aunque suponga asumir compromisos inmediatos y mayores riesgos. Los posibles beneficios son muy superiores a los posibles riesgos de la inacción.