Por Mario Rubio

A la vuelta de agosto encontraron los clientes de nuestras tiendas nuestra bienvenida y una nueva infusión, Activate, para levantar el ánimo y ayudar a la incorporación a la rutina y la vuelta a casa tras las vacaciones.

Por supuesto nosotros los recibimos encantados de verlos otra vez y por lo que significan sus compras diarias tras un agosto en que se han llevado nuestro afecto personal, nuestros mejores deseos de descanso y lúdicos momentos. Al mismo tiempo hemos guardado en nuestras despensas los mismos costes fijos que todos los meses ya que no hemos descubierto la forma en que estos veranean.

La etimología griega de: “Negocio es no ocio” resume a la perfección el hecho de que el negocio y las vacaciones nunca han sido buenos compañeros de viaje. Aunque este hecho no contribuya a la felicidad no significa perder la alegría del momento.

En momentos complicados la reflexión y la calma son compañeros indispensables, encienden luces en momentos de apagón y marcan caminos nuevos.

Hace unos días hablaba con un nuevo afiliado a la estadística del paro y se mostraba con un equipaje repleto de incertidumbres y miedos. Intenté explicarle que “perder puede ser gozoso, pues te hace mejor entender el valor de ganar. Además con el tiempo, las perdidas siempre se acaban convirtiendo en ganancias”.

Me miraba con cara incredulidad, debía de pensar que estaba levitando y más cuando él me decía que sólo quería ser feliz y yo le hablaba de fracasos y errores empresariales.

La felicidad es una utopía, es una fantasía fantástica, ya que no podemos evitar las desgracias que van unidas al mundo, no podemos ser felices cuando la felicidad nuestra depende de nuestros seres queridos y su felicidad no está en nuestras manos, pero sí tenemos un arma indestructible que es trasmitir entusiasmo y alegría a los que nos rodean.

La franquicia debe de tener un papel relevante como puerta a nuevos emprendedores, debe transmitir ilusión y empuje a nuevos empresarios no vocacionales, e inculcar al franquiciado los valores del esfuerzo y la constancia.

Tras el verano es un buen momento para aplicar la madera de TECA (Trabajo, Esfuerzo, Constancia y Amor a lo que se hace).