En estos días y en otros muchos es reiterativo el apoyo desde todas las instancias al emprendimiento anunciando importantes cantidades económicas muchas veces difusas e inconcretas y que después no se ven reflejadas en la realidad.

Por otro lado me pregunto ¿qué emprendedores conocemos que hayan sido apoyados por alguno de estos anuncios? Y en la franquicia haberlos, haylos y muchos.

Viene todo esto a colación de lo que considero miopía en un doble sentido:

  • Miopía por parte de todos aquellos que anuncian dichos apoyos al emprendimiento y que no tienen presente al sistema de franquicia por unas u otras razones (aunque personalmente me inclino a considerar que no tienen presente casi nada). Un sector que permite de verdad la aplicación práctica (como en muchos otros países ocurre) de las diferentes líneas de ayuda e impulsión. Un sector que permite la creación de verdad de empresas respaldadas y un sector que genera empleo y desarrollo empresarial, no puede ni debe pasar desapercibido en estos momentos.
  • Miopía también por parte de todos nosotros, los que pertenecemos al sistema, porque el hecho de que no se nos tenga presentes no impide que nos hagamos presentes. Y este es un defecto imputable a todos. De nada vale quejarnos si no hacemos nada.

La solución no pasa por ningún tipo de representatividad en uno u otro sentido. La única solución es el impulso real de aquellos empresarios verdaderamente comprometidos y convencidos en hacernos presentes y ser parte activa. La responsabilidad es nuestra y sólo nuestra. Pero lo que es evidente es que éste no es un camino individual ni tampoco generalista. Es un recorrido de empresarios con voz y decisión. Los logros iniciales no necesariamente deben ser muy amplios, pero sí concretos y tangibles, y ello es posible.

La franquicia es un sector reconocido, reconocible, cada vez con más prestigio y que debe ocupar de una vez el papel que le corresponde. Somos nosotros los que debemos decidir qué papel queremos jugar y poner a nuestro servicio los medios necesarios para ello.

Me duele observar cómo sectores muy lejos del nuestro consiguen lo que nunca hemos logrado. Cómo países muy alejados del nuestro logran importantes beneficios en el sistema de franquicia.

El día a día en el que todos estamos inmersos no debe impedir asumir nuevos retos.