En estos días se está hablando mucho sobre Expofranquicias, la próxima cita ferial en el ámbito de la franquicia que se celebrará en Madrid a finales de este mes de Abril. Un hecho es cierto, y es que Expofranquicias se define como el salón de franquicia con mayor acogida en nuestro país.

No obstante, los datos que a continuación facilitamos de expofranquicias no dejan de ser singulares e incluso algo irónicos. Exactamente 218 marcas estarán presentes en Expofranquicias en tan sólo nueve stands. O lo que es lo mismo, estas mismas marcas se agruparán, no sabemos cómo, en 390 m2. Podemos imaginar y visualizar 218 marcas en 390 m2 o lo que es equivalente en 1,7 m2 para cada una de ellas, incluidos espacios comunes. No pueden ni sentarse.

El resultado es que más del 60% de los expositores no tienen presencia directa ocupando un espacio propio en expofranquicias.

Ésta es una realidad que convierte a cada uno de los espacios en un tipo de bazar donde las enseñas que no quieren o no pueden invertir hacen acto de presencia sin la más mínima presencia.

Una exposición ferial es precisamente esto: un lugar donde coinciden la oferta y la demanda en un espacio donde se muestra aquello que se ofrece al público visitante y permite a su vez promocionar la marca, establecer contactos directos y comunicar negocios. Tengo serias dudas de que una enseña en 1,7 m2 pueda mostrar al público algo más que su tarjeta de visita, o que éste pueda percibir y conocer aquello que está ofreciendo.

Personalmente considero que las ferias juegan un papel relevante y debe potenciarse, porque Internet con todas sus ventajas no sustituye el encuentro entre personas. No obstante, no es éste el camino. El resultado como ya ha ocurrido en otros certámenes no es positivo para las 218 marcas, salvo excepciones, que pueden refugiarse en que poco les afecta debido a su escasa inversión. Pero sobre todo no es positivo para la franquicia en su conjunto que se ve afectada como sistema en una sensación de podredumbre y que no debería ser.

El que pueda exponer que lo haga y aquel que no, que invierta en otros canales. Ésta es una tendencia que quizás propiciada por la situación actual ha ido a más, hasta el punto de que esta presencia es inusual y realmente excesiva. El resultado es la decepción del público asistente, que motivado por una amplia oferta se da cuenta de que ésta no es tal y de que la franquicia aún tiene mucho camino que recorrer.