¿Es la hora de franquiciar ? Esta es la pregunta más habitual que me es formulada en estos momentos, tanto en las intervenciones públicas en las que participamos, como en el contacto diario con las empresas.

Y lo cierto es que la respuesta no depende realmente del momento sino de la posición y situación de cada empresa.

Voy a exponer algunos argumentos favorables y también otros desfavorables. Después que cada uno juzgue.

A favor de franquiciar

 

  • Toda empresa necesita crecer, incluso en estos tiempos.
  • El sistema de franquicia sigue siendo la mejor fórmula de desarrollo y crecimiento empresarial.
  • La oportunidad de franquiciar ahora es inmejorable al encontrar menos resistencia en el mercado y en el entorno competitivo.
  • Se ha incrementado la demanda de franquicias.
  • La estructura de franquicia permite adecuar los costes y las inversiones en función de su desarrollo, por lo que no requiere altas inversiones iniciales.
  • Iniciar el proceso ahora nos permitirá estar plenamente preparados cuando lleguen las oportunidades de aprovechar su aceleración.
  • Toda empresa que inicia su andadura en franquicia necesita un tiempo de rodaje para consolidarse empresarialmente. Estos momentos nos permiten asentarnos y fortalecernos como empresas franquiciadoras.
  • Nuestro poder de negociación actual es sustancialmente superior al que encontraremos en otras circunstancias.
  • El tamaño y sector de actividad no importan. Sólo importa la empresa a franquiciar.

En contra de franquiciar

 

  • Los resultados operativos de cada nueva unidad de negocio serán previsiblemente inferiores a los que serían en otras condiciones. No obstante, son los que deberemos acostumbrarnos.
  • La falta de financiación ralentizara el ritmo de nuevas aperturas.
  • Las economías de escala pueden ser inferiores inicialmente a las previstas.

Algunas Consideraciones

 

  • El sistema de franquicia sigue teniendo la misma esencia, pero la evolución del mercado exige una forma diferenciada en la creación de los nuevos proyectos de franquicia, como también ha necesitado adaptar los actuales.
  • Las inversiones deben ser más ajustadas en consonancia con la situación del mercado.
  • La tendencia actual es hacia el multiformato, lo que permite una mayor flexibilidad y capacidad de adaptación.
  • Es imprescindible dominar las estrategias de marketing y branding por parte de las nuevas empresas.
  • Debe prevalecer en todo momento la transparencia con el futuro franquiciado.
  • La rentabilidad debe planificarse sobre la base de cada nueva unidad de negocio, lo que implica formatos diferenciados y sistemas basados principalmente en la fortaleza de los mismos por encima de la propia capacidad de expansión.
  • Las empresas que inician su crecimiento a través de esta fórmula empresarial deben conocer el sistema de franquicia y sus características.

Podría añadir muchos más argumentos a favor y en contra. No obstante, me quedo con los principales. También es clara mi posición ante los mismos.

Para más información puede ponerse en contacto con nosotros y plantearnos sus dudas sobre franquicias