No hace muchos días escribí sobre la necesidad existente de regenerar el sistema de franquicia. Exponía alguna de sus causas y también las acciones que era necesario afrontar. Ayer vi la película recién estrenada “El lobo de Wall Street”, donde por cierto, la interpretación de Leonardo di Caprio es excelente. Uno de los aspectos más destacados de la película es el lema –quiero tu dinero-, sin importarme quién eres, cómo, ni por qué. –Solo pretendo que el dinero que tu tienes pueda estar en mi bolsillo-.

La práctica habitual es la venta de acciones sobrevaloradas de empresas sin ninguna base ni futuro, ofreciendo al comprador unas garantías de rentabilidad inexistentes. Y desafortunadamente, esto es algo que hoy está ocurriendo sin ningún tipo de control por parte de demasiadas empresas que no deberían estar operando en este sistema, el de franquicia, con el beneplácito de todos sus actores.

En estos momentos estamos finalizando el informe anual de los datos del sector, que en breve presentaremos y que ya puedo anticipar presentará algunas sorpresas determinantes. Pero solo por citar alguna controversia:

– Cerca de 1.800 empresas censadas en el Registro de Franquiciadores, de las cuales muchas de ellas no cumplen los más mínimos requisitos para poder operar en franquicia, no están franquiciando, o nunca lo han hecho ni piensan hacerlo.

– Empresas que tratan de ganar credibilidad al inscribirse en una determinada asociación y que no cumplen con los más elementales principios del Código Deontológico Europeo de la Franquicia.

– Empresas de intermediación que comercializan franquicias, sin ninguna base, como si se tratará de bonos basura y que siguen todas las premisas de una nueva película que bien puede titularse “Los lobos de la franquicia”.

Si una empresa decide franquiciar debe cumplir una serie de requisitos que no voy a detallar ni exponer aquí. Si ya está franquiciando debe conocerlos y actuar en consecuencia.

Lo contrario significa seguir alentando unas circunstancias y una situación que en nada benefician al sistema, ni a sus empresas y donde solo ganan aquellos que realmente poco o nada tienen que ofrecer, los auténticos lobos de la franquicia, al estilo de la película citada, véase: empresas poco o mal preparadas y sin nada que ofrecer, intermediarios disfrazados de consultores y una asociación que no es capaz de ejercer su labor ni aglutinar a sus empresarios.

Puede verse información ampliada en Regenerar la franquicia

Seguir este debate en:

@etormofranchise

@gofranquicia