Siempre me he preguntado cuánto hay de verdad en ese tópico usado por muchos empresarios con el que justifican en la suerte buena parte de su éxito. El comentario suena extraño en boca de unos hombres y mujeres a los que gusta exhibir una seguridad casi arrogante, en otras ocasiones suena a falsa modestia, pero lo cierto es que son muchos los que achacan a un golpe de suerte una porción de su éxito. Por algo será.

A lo largo de su historia, la curva de crecimiento de la mayoría de las empresas dibuja picos y valles más o menos acusados, en lógica consecuencia, podríamos pensar que el trazo ascendente siempre viene precedido por un golpe de suerte. Una conclusión difícilmente sostenible, ¿o no?.

El éxito de Javier Goyeneche

La trayectoria de Fun & Basics dibuja más ascensos y descensos que el Dragón Khan. Partiendo de este hecho podemos recordar que Javier Goyeneche llegó con su maleta de pins a la alocada y despilfarradora España del 92, una maleta de nylon regalada por uno de sus amigos y que llamó la atención de un ejecutivo de una gran multinacional que a su vez buscaba un singular envoltorio para entregar la memoria de la compañía a sus consejeros. El joven Goyeneche consiguió persuadir a algún proveedor para que le replicara la cartera. Quiso de nuevo la Fortuna que una de las ocho unidades sobrantes llegara a manos de una de las revistas de moda más influyentes, que encargó unos cuantos miles para regalar en su fiesta de aniversario. Así nacía el primer bolso de Fun & Basics.

Después de unas cuantas ampliaciones de capital, concursos de acreedores y posteriores levantamientos, el ya no tan joven Goyeneche vuelve a tener un golpe de suerte este verano. Las pulseras que lucía la muñeca de Sara Carbonero durante este Mundial de Fútbol fueron instantáneamente identificadas por los cazatendencias como el complemento de moda. Y ¿quién vendía las pulseras decenarios? El testarudo Javier Goyeneche que a buen seguro en los siguientes meses habrá facturado unos cientos de miles pese a la invasión de réplicas y copias.

¿La suerte llega o se busca? Yo no tengo la respuesta, pero creo que la musa visita al laborioso. Celebraré que la suerte salga de nuevo al encuentro de ese emprendedor al que el mercado (u otros impedimentos de carácter empresarial) parece negarle el espacio que su Fun & Basics merece. Creo que en ocasiones sus ideas han llegado demasiado pronto, por lo que habrá que esperar para ver qué pasa con su nueva apuesta, el tejido Ecoalf, un material ecofriendly desarrollado con mucho esfuerzo personal. Y si no triunfa, siempre podrá volver a captar la atención de las cámaras vistiendo a alguna de sus mediáticas amigas con una ajustada camiseta con el logo de la firma. Eso sí que es tener suerte.