Se inicia en breve un nuevo año en el que todos esperamos indicios de cambio positivo frente a lo que ha sido este ejercicio que finalizamos. Personalmente, tengo confianza en el sistema de franquicia en su conjunto y estoy plenamente convencido del hecho de que la situación mejorará.

Como he anticipado en múltiples ocasiones, su comportamiento ni será brillante, ni afectará por igual a todas las empresas, pero estoy convencido de que mostrará evidentes signos de fortaleza que se harán visibles con antelación a otros sectores de actividad.

En este contexto algunas de las tendencias que ocurrirán en la franquicia en 2010 son las siguientes:

Desde la vuelta del pasado verano se ha observado un comportamiento diferente en empresas y consumidores. Básicamente, se ha asumido la situación en que nos encontramos, con la certeza de que estamos en un escenario cambiante y de que únicamente nosotros somos dueños de nuestro destino. Es de este convencimiento de donde parte un mayor dinamismo en la economía y, en particular, en las redes de franquicia que han revisado sus expectativas, han ajustado sus gastos y han flexibilizado sus empresas en lo necesario.

El camino iniciado, pese a que sufrirá altibajos y múltiples contratiempos, ha comenzado ya un camino ascendente. Son cada vez más empresas las que se incorporan en el sistema y son cada vez más los emprendedores e inversores que acceden al mismo.

Ninguna de las redes existentes hoy en el mercado logrará los crecimientos obtenidos en el pasado en el 2010. Ello obliga a un mayor enfoque de negocio, tanto en las unidades operativas como en las nuevas que se integren. Supone un esfuerzo importante en cada central de franquicia y representa la incorporación directa o indirecta de profesionales cualificados en las áreas de gestión, administración, marketing y comercialización. El departamento de expansión ya no es el principal motor de crecimiento de la empresa. La implicación de lo expuesto exige más gestión, más trabajo y más innovación por parte de las empresas.

Llega el momento en que las nuevas empresas que se incorporan en franquicia y tengan capacidad de inversión adecuada, realicen inversiones en unidades propias singulares que sean fuente de rentabilidad y motor de desarrollo de la red. Establecimientos exclusivos al estilo de múltiples marcas por todos conocidas que así lo han entendido y que dan soporte a posteriores proyectos multiformato adaptando el mismo a las posibilidades de cada entorno y de cada inversión.

El marketing tradicional tal y como se ha entendido hasta la fecha es cada vez menos efectivo. Hoy es necesaria una segmentación de clientes cada vez más personalizada y en la que entran en juego nuevos factores que requieren una mayor exigencia y especialización. Se requiere un importante esfuerzo en las centrales de franquicia que se ha iniciado tímidamente y que en este ejercicio se ira asentando.

Es quizás menos espectacular, menos notorio, pero altamente efectivo y esta apoyado en las nuevas tecnologías donde las redes sociales son cada vez más un instrumento de fidelización y de promoción de las empresas en una nueva forma de entender el nuevo marketing. Estamos todavía en las fases iniciales, pero asistiendo a un fenómeno como el que fue Internet en su momento. Es necesario integrar todas las actividades de la empresa coherentemente y, en este aspecto, la ventaja de las empresas franquiciadoras es fundamental al sumar en el conjunto de sus redes un elevado número de clientes afines a la marca.

Este es un sector donde debe fortalecerse el corporativismo, la unión del mismo en la búsqueda de soluciones comunes y también una selección natural de las empresas. Siendo más fuertes como colectivo conseguiremos muchas más cosas, más de las que nos imaginamos. Para ello tenemos que involucrarnos conjuntamente y participar de verdad en la defensa de nuestros intereses y ello sólo se consigue con la implicación directa de los máximos responsables empresariales creando grupos de trabajo específicos. Este debe ser el año en que se inicie de verdad.

Muchos de los lideres de hoy no lo serán mañana. Se han centrado única y exclusivamente en el crecimiento de sus redes sin detenerse a innovar y reinvertir en sus modelos de negocio. Ahora que el modelo de crecimiento decrece, sus ingresos también lo hacen porque su modelo no resiste. Los nuevos operadores que está
n iniciándose en el mercado en muchas ocasiones lo hacen con un nuevo enfoque, con la ordenación y planificación adecuada y, en consecuencia, consiguen transmitir desde los inicios empresas más sólidas al emprendedor e inversor. La oportunidad que se brinda a muchas empresas es mucho mayor de lo que puede parecer.

La atracción que el sistema de franquicia ejerce sobre inversores particulares, agrupados y colectivos es cada vez mayor. Son cada vez más los grupos que se están aproximando al sistema. Primero, fue la Restauración, a través de entidades de capital riesgo. Casi en paralelo fueron multifranquiciados diversos. Hoy son grupos, estructurados o no, inversores especializados y inversores independientes, además de un número creciente y que no cesa de emprendedores. Pero lo más significativo es la creación creciente de entidades de diversos tamaños especializadas exclusivamente en franquicia al igual que ocurre en países más desarrollados y que surgirán en apoyo de determinadas marcas o sectores de interés.

Están siendo cada vez más las empresas que por unos u otros motivos se inician en franquicia. Si en un ejercicio como el actual su número no ha cesado de crecer, en 2010 serán todavía más. Lo más importante seguirá siendo planificar ordenadamente su entrada en franquicia y hacerlo con la debida preparación previa.
Nunca debemos confundir crecer empresarialmente a través de la franquicia incorporando franquiciados como parte de nuestra estrategia a todo lo contrario, que es conseguir franquiciados como una forma de hacer negocio y como toda finalidad en sí misma.

Estas son sólo algunas de las tendencias próximas que observaremos en 2010. Muchas de ellas ya son un presente hoy al que solo le falta consolidarse, otras deben iniciarse. Lo que es seguro es que comenzamos una nueva etapa en nuestro quehacer empresarial donde todos hemos tenido que adaptarnos y donde el cambio permanente va a ser una constante. Bienvenidos al nuevo entorno.